2006-11-03

El sistema del mundo (último libro del ciclo barroco)


Título: El sistema del mundo. Volumen tres del Ciclo Barroco. Libro 3
Autor: Neal Stephenson
Título original: The System of the World
Traducción: Pedro Jorge Romero
Editorial: Colección Nova, Ediciones B ISBN: 84-666-2683-5
Páginas: 306

Otra serie que se acaba. Si hace unos días acababa con la saga de "La Torre Oscura" ahora le he llegado el fin al "Ciclo Barroco" de Stephenson. La verdad es que no se muy bien que decir de esta serie excepto "¡LEEDLA!" (sí, con mayúsculas).

Hay quien la considera ciencia ficción porque tiene ciencia, pero es ficción, pero más bien podría ser algo de "realidad alternativa" en el sentido en el que cuenta hechos que bien pudieron ser reales. Como indica el título está ambientada en el periodo barroco, narrando las aventuras de varios personajes por todo el mundo. Y digo varios personajes porque el libro no tiene un único protagonista, sino que en realidad se pueden contar hasta tres protagonistas principales que en ocasiones llevan vidas paralelas, muy relacionados unos con otros, pero otras veces van cada uno por su lado. Las introducciones que hace Miquel Barceló a todos los volumenes nos intentan hacer creer que se trata de una obra que trata de como nace la ciencia que conocemos y se pasa de una visión del mundo basada en los mitos a una basada en los hechos, sin embargo no solo trata de eso, también trata de política exterior europea en aquella época, de política interior inglesa (y francesa), de economía y comercio a nivel mundial...

Lo mejor de todo es que entre tantos temas a tratar, no paras de aprender cosas (porque aunque los detalles sean inventados, el trasfondo es verídico), pero siempre pendiente de una historia llena de acción, intrigas, complots y traiciones. Aparece la disputa entre Newton y Leibniz, las principales monarquias europeas del momento (incluyendo al Rey Sol) y un sin fin de personajes históricos encajados en su momento y lugar de una manera asombrosa. Incluso aparece un jovencísimo e irreconocible Benjamin Franklin. Y entre todos estos personajes reales, nuestros protagonistas, los antepasados de los personajes del "Criptonomicón" (del mismo autor), que son capaces de encadenar una historia hecha a base de fragmentos de historia (valga la redundancia).

La única pega que se le puede poner, volviendo a la discusión que tuvimos en el post sobre "La Torre Oscura", es que en la traducción se pierden juegos de palabras que harían el libro mucho más entretenido (si eso es posible). Por ejemplo, al final del todo, situándonos en américa, se habla de "poner el cuello rojo", para mi esa expresión no tenía mayor sentido (ni lo tiene ahora) pero al hacer la traducción a "red neck" me acordé que es así como se conoce a los "paletos de campo" en Estados Unidos. Quizá como esa, cientos más a lo largo de todo el ciclo.

Pero aparte de eso, es increiblemente bueno. Totalmente indispensable.

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3 Comentarios:

At 12:58 p. m., Anonymous PJorge said...

Sí, es un problema muy difícil de resolver. Y en ocasiones inevitable. A veces no te queda otra opción que no traducir el chiste. Me pasa con una traducción que estoy preparando ahora. Casi todos los títulos de los capítulos son títulos de películas de los años 30. Por desgracia, las traducciones al español de esos títulos en ocasiones no tienen absolutamente nada que ver con el original y, por tanto, tampoco con el contenido del capítulo. No queda más opción que traicionar al autor, por desgracia.

 
At 1:09 p. m., Blogger Sergio said...

Cuando leí el comentario apenas podía creer lo que estaba viendo. Pedro Jorge (aka pjorge) comentando en "a ojo de buen cubero". Otro gran hito para la historia de este blog.

Primero gracias por el comentario y segundo y ante todo, entiendo (o igual me quedo corto) el problema que debe significar la traducción de un libro así. Cuando lo leí, las cosas que no encajaban (como lo de "cuello rojo") probaba a traducirlas de nuevo al inglés y después me daba cuenta de la "jodienda" que es para alguien tener que andar buscando chistes que se adapten algo a la traducción. Sea como sea (y si vuelves a pasar por aquí para leer esto), sigue así ;)

 
At 6:40 p. m., Blogger Alvaro G.A. said...

El asunto de retraducir expresiones lo suelo hacer por instinto cuando un chiste no tiene gracia. Fijaros si tengo manía que lo hago incluso con peliculas o series españolas. :-S

Por otro lado, a mi me encantan las notas del traductor en los libros. "Este es un juego de palabras intraducible...". Estaría bien que se pudiera hacer en una pleicula.

El asunto de conseguir obras en version original, en asturias me consta que está chungo. No se como será en otros sitios. La única cosa que se me ocurre, es juntarse unos amigos y coger cada uno un libro de una serie a Amazon o similares.

 

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