2006-08-07

El problema de la semana (I)

Ahora que he vuelto voy a probar con un pequeño experimento. Intentaré escribir todos los lunes un acertijo para que cada cual escriba su solución. Aquí va el primero

Oro parece, plata no es...

No hombre no, la idea es que sea algo un poco más atractivo, quizá no tenga solución única o quizá la solución no sea exactamente una solución sino una opción a elegir según quien juegue. Como ejemplo tenemos el problema de hoy: La subasta de los 10 euros

Max Bazerman comenzó su sesión de estrategia de la negociación: subastando un billete de 10 euros. Por supuesto el dinero es real y el que puje más alto, no importa cuanto, se lleva el billete. Aunque claro, hay más reglas:

  • La ley del silencio impera. Los diferentes participantes en la subasta no pueden hablar entre sí, ni hacer tratos, ni nada parecido.
  • La primera oferta tiene que ser un único dolar.
  • Los participantes en la subasta no pueden pujar dos veces seguidas.
  • La oferta más alta se lleva el billete, no importa cuanto haya pujado.
  • La persona que ofrece la segunda apuesta más alta también tiene que pagar a Bazerman su puja, pero a cambio de nada.

Al principio nadie se atreve, pero luego empiezan las primeras pujas y poco a poco se va subastando el billete hasta que...


Bueno, ¿hasta cuando?, ¿cuál es el comportamiento de la gente? ¿quién se lleva el billete?. La semana que viene, la solución.

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1 Comentarios:

At 12:56 p. m., Blogger Sergio said...

Bueno, la solución (que no es tal solución) explica mucho del comportamiento humano.

La idea es que, ante la tentativa de dinero facil, alguien pujará con un euro, pero claro, no será el único porque, si él puede, también yo, entonces alguien pujará con dos. Al llegar aquí el que pujó con uno, al ser la segunda apuesta más alta pensará:

"¿Le voy a regalar un euro a cambio de nada? Mejor pujo 3"

Y así hace, pero entonces el siguiente pondrá 4 y luego 5 y así hasta que uno de los dos haya pujado 10 euros con la idea de que no sale ganando, pero no le regala el dinero a nadie. Pero entonces, tendremos a dos jugadores, uno que paga 10 euros a cambio de 10 euros y otro que paga 9 a cambio de nada. ¿Qué hace este último? pues prefiere perder un euro (pagar 11 y ganar 10) a perder 9, normal.

Pero el que había pujado 10 no se va a quedar tranquilo, preferirá perder 2 euros a cambio de nada en vez de 10, y así entramos en un ciclo en el que domina el miedo a perder demasiado dinero, hasta que se llegan a ciertas cantidades en las que el premio no siginifica nada y solo se aumenta la puja por ese pensamiento tan nuestro como es el "si yo pierdo dinero, tu más".

El profesor Max Bazerman explica el problema en The five-hundred-dollar twenty dollar bill, and other negotiated pleasures y plantea como moraleja

"Este tipo de subasta lleva a las personas de la avaricia inicial al miedo, y finalmente a un instinto vengativo que resulta suicida."

 

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